DESCARGAR BIBLIA SEPTUAGINTA PDF

Dibar Considering that this was an essential part of the reform program it can be assumed that he did it, although no mention of this activity biblua ever made in contrast to other preachers. Biblia Reina Valera Protestante — Not bad for a young man: The Wspaol wording is plastic, vivid: Navegando por internet hemos encontrado algo maravilloso. Pelletier, Zuntz y otros se muestran de acuerdo. There were incidental almost personal inititatives to promote the study of Hebrew.

Author:Fenrikinos Vorisar
Country:Burma
Language:English (Spanish)
Genre:Environment
Published (Last):22 March 2013
Pages:401
PDF File Size:2.88 Mb
ePub File Size:11.91 Mb
ISBN:160-7-30843-793-5
Downloads:4397
Price:Free* [*Free Regsitration Required]
Uploader:Tukree



La Biblia griega o Septuaginta LXX es una coleccin de escritos, la mayora de ellos traducidos del hebreo y algunos compuestos originalmen- te en griego, que engloba obras de distintos gneros literarios y cuya traduc- cin o composicin se produjo a lo largo de cuatro siglos, desde el III a.

Dicho n- mero de traductores pas a designar la obra traducida, que en un principio abarc slo el Pentateuco. Pero desde los orgenes de la tradicin cristiana se extendi el nombre a todos los escritos que integran la Biblia griega. A efectos prcticos, consideramos como Biblia griega o Septuaginta LXX todos los libros contenidos en la edicin manual de A.

La Biblia hebrea y la Biblia griega difieren en mltiples aspectos: en el nmero y orden de los libros que contienen, en su agrupacin y en los t- tulos de los mismos.

La Septuaginta incorpora la traduccin de todos los libros incluidos en el canon hebreo y, adems, una serie de libros deutero- cannicos en la tradicin catlica y apcrifos en la protestante , unos tradu- cidos del hebreo o arameo y otros compuestos originalmente en griego, co- mo Sabidura y Macabeos, o transmitidos fundamentalmente en griego, como Judit, Tobit, Eclesistico o Ben Sira, Baruc y Carta de Jeremas.

A s- tos hay que aadir seis suplementos griegos al libro de Ester, tres adiciones 1. Hanhart y publicada en Stuttgart, Deutsche Bi- belgesellschaft En cuanto a la agrupacin de los libros, baste con decir que, frente a la divisin tradicional de la Biblia hebrea en tres partes: Torah, Nebiim, Ke- tubim Ley, Profetas y Escritos , la Biblia griega los agrupa en cuatro par- tes segn el siguiente orden: Pentateuco, Libros histricos, Libros poticos o sapienciales, y Profetas, ordenados ya conforme a la concepcin cristia- na de la Biblia, segn la cual los Salmos y sobre todo los Profetas anuncian los acontecimientos del Nuevo Testamento.

Un antiguo aforismo, que se en- cuentra ya expresado de diversas formas en Agustn Quaestiones in Octa- teuchum 2. Adems, Esdras-Nehemas, Crnicas, Ester y Daniel figuran en la Biblia hebrea en el tercer grupo de Escritos, mientras que en la Biblia griega figuran en el grupo de los Libros histricos; el libro de Daniel se incluye en el grupo de los Profetas.

Hay tambin variaciones en el orden interno y extensin de algunos libros, como el de Jeremas, o en la extensin de otros, como el de Job, cuya versin griega tiene en torno a lneas o esticos menos que el texto hebreo. En cuanto a los ttulos de los libros, tambin difieren las dos coleccio- nes.

Lo mismo ocurre con los libros de las Crnicas Mymyh yrbd, palabras de los das, en he- breo, y Paraleipmena, lo omitido, en griego y en menor medida suce- de tambin con los ttulos de los restantes libros Swete, Supuso la primera tra- duccin de la Biblia y a la vez la primera interpretacin de un texto con- sonntico hebreo que slo ms tarde, a comienzos de la Edad Media, sera vocalizado.

Esta traduccin de los cinco primeros libros, Pentateuco en griego, recibi el nombre de o bdomkonta, los Setenta, en latn Septua- ginta o LXX, en atencin al nmero de traductores que, segn cuenta la Introduccin general Carta de Aristeas, participaron en la empresa Fernndez Marcos , Ms tarde vendra la traduccin de los Profetas anteriores y posterio- res, de los Escritos, y la produccin de nuevos libros en griego en un proce- so de cuatro siglos que se extender hasta finales del siglo I o comienzos del II d.

Fernndez Marcos Los testimonios de Filn de Alejan- dra y de Flavio Josefo confirman que esta primera traduccin slo se refe- ra al Pentateuco. Y desde los comienzos de la tradicin cristiana el nombre se utiliz para designar todos los libros de la coleccin griega, ya fueran tra- ducidos del hebreo, ya escritos originalmente en griego.

El alcance cultural de esta primera traduccin de la Biblia al griego di- fcilmente se puede sobrevalorar. Se trata de un fenmeno en buena parte sin precedentes en la Antigedad, constituye el mayor corpus de escritos traducidos al griego helenstico y es el primer trasvase de la sabidura de Israel desde una lengua semtica a unos moldes lingsticos indoeuropeos.

Concretamente, al ser adoptada como Biblia oficial por el cristianismo na- ciente, acompa a la primera evangelizacin y, a travs de nuevas traduc- ciones a otras lenguas, el influjo de la Septuaginta se extendi hasta los ex- tremos oriental y occidental del Imperio romano.

La traduccin como prctica habitual en la Antigedad no lleg hasta que los romanos comenzaron a interesarse por la brillante produccin es- crita de los griegos, en especial la de contenido cientfico y literario. Exis- te algn testimonio de inscripciones bilinges en la literatura sumero-aca- dia o la inscripcin bilinge egipcio en escritura jeroglfica y demtica, y griego conocida como la piedra Roseta y que fue la clave para descifrar la escritura jeroglfica.

Se trata de ejemplos puntuales y de textos breves, en general de contenido administrativo y que reproducen tratados bilaterales. Pero una traduccin de las caractersticas del Pentateuco griego no pudo llevarse a cabo sin que concurrieran circunstancias excepcionales Brock ; Fernndez Marcos Entre ellas cabe destacar la voluntad po- ltica de un monarca helenstico muy interesado por la cultura, y un equi- po de intelectuales judos bilinges capaces de llevar a cabo esta empresa en un clima acadmico cercano al de la mtica Biblioteca de Alejandra.

Tal es el ambiente descrito en la legendaria Carta de Aristeas, un tratado pseu- doepigrfico de finales del siglo II a. Hablar del mundo helenstico equivale a hablar del mundo habitado de entonces okoumnh , sometido a lo que hoy llamaramos, si bien de forma impropia y anacrnica, primera globalizacin. El griego de la poca, la lla- mada koin helenstica, era la lengua franca hablada en el imperio y lo que Introduccin general quedaba fuera de la brillante tradicin griega era considerado como brbaro, aunque perteneciese a culturas de venerable antigedad.

Los representantes de estas culturas, por su parte, luchaban por abrirse paso en la sofisticada so- ciedad helenstica; intentaban conseguir una posicin de prestigio frente a la arrolladora cultura griega. Las conquistas de Alejandro haban fundido el Oriente Prximo hasta la India y el Occidente hasta Libia en una nueva ci- vilizacin. La ciudad de Alejandra, en la desembocadura del Nilo, haba si- do fundada por el mismo Alejandro en el a. A su sucesor en el trono de Egipto, Ptolomeo I Soter a. Pronto lleg a reunir entre sus fondos lo mejor de la produccin cientfica y literaria del mundo antiguo: Egipto, Mesopotamia, Persia y, sobre todo, Gre- cia.

Lleg a convertirse en el primer centro de investigacin y el principal vehculo de transmisin del conocimiento en la Antigedad, al menos hasta finales del siglo III d. Se calcula que en tiempos de Calmaco a. Los nombres de algunos de sus bibliotecarios como el propio Calmaco, Demetrio de Falern, Zendoto de feso, Eratstenes de Cirene, Aristfanes de Bizancio o Aristarco de Samotracia bastan para va- lorar la importancia de este centro cultural para la transmisin de la cultura clsica.

Esta Biblioteca o Mouse on Museo o santuario de las musas , sos- tenida por el mecenazgo real, no era slo un depsito de libros, sino tambin una especie de scriptorium en el que se copiaban, corregan y editaban los textos antiguos. Los miembros de esta privilegiada elite intelectual eran de- signados por el rey y residan en el recinto del palacio real. Las condiciones de trabajo eran anlogas a las descritas en la Carta de Aristeas para los tra- ductores de la Biblia al griego.

El otro factor determinante de la traduccin fue la comunidad juda de Alejandra, y en concreto la existencia de un equipo de intelectuales bilin- ges que unan a su formacin de escribas en las escuelas judas unos co- nocimientos notables de la lengua y cultura griegas. Esta conjuncin nos hace pensar en un medio acadmico prximo al de la Biblioteca. Pues una obra de esta envergadura es impensable sin el apoyo real y algn tipo de in- fraestructura como la de la Biblioteca.

Es ms, frente a teoras del pasado que vinculaban el origen de la traduccin al contexto litrgico de la sina- goga o pedaggico de la escuela, pensamos que el motivo principal de la traduccin fue la bsqueda de un espacio de primaca cultural por parte de una minora tnica que se esforzaba por abrirse paso en el competitivo mundo helenstico.

Los autores judeohelensticos reivindicaron su priori- Introduccin general dad histrica y llevaron al campo contrario, el de la lengua griega, la lucha por el prestigio cultural de su pasado como pueblo. En el plano cultural, los judos de Alejandra fueron arrastrados irresis- tiblemente a la rbita de la cultura griega, lo cual trajo como consecuencia inmediata la necesidad de decir en griego las cosas judas E.

Es el momento de esplendor del judasmo helenstico en el que por primera vez en la historia se comunica la sabidura de Israel a las naciones. No slo tra- dujeron la Tor al griego, sino que ensayaron prcticamente todos los gne- ros literarios en los que se expresaron los griegos: la tragedia de un tema b- blico como el xodo Ezequiel el Trgico , la pica en torno a la ciudad de Jerusaln Filn el Antiguo , la filosofa Filn de Alejandra , la novela el autor de Jos y Asenet , la historia historiadores judeohelensticos fragmen- tarios y Flavio Josefo.

Era como presentar en sociedad, la sociedad heleni- zada de Alejandra, la historia de Israel, la religin hebrea, sus ritos y cos- tumbres, de una manera aceptable para los griegos mediante la exgesis alegrica de las prescripciones dietticas y rituales. La perla de la literatura judeohelenstica es sin duda la traduccin de la Ley al griego en tiempos de Ptolomeo II Filadelfo. En su reinado compuso el sacerdote egipcio Maneto sus Aguptiak o Antigedades de Egipto, valindose de las escrituras sagradas de los egipcios.

En esa misma poca, el sacerdote babilonio Beroso redact sus Babulwniak o Antigedades de Babilonia, que dedic a Antoco I Soter a. En ambos casos se trata de orientales bilinges que escriben en griego para transmitir a la posteridad el legado de esas culturas orientales. Nada tiene de extrao que el mismo rey se interesara por los escritos sagrados de los judos. As nos lo cuenta el autor de la Carta de Aristeas.

Ptolomeo II comisiona a su bi- bliotecario Demetrio Falern para que rena mediante compra, copia o tra- duccin todos los libros del mundo. Quiere que entre ellos se incluya ex- presamente la Ley juda. Con este fin intercambia cartas y credenciales con el Sumo Sacerdote de Jerusaln, Eleazar, y le pide que designe un gru- po de traductores competentes para la empresa.

Eleazar elige a seis por ca- da una de las doce tribus de Israel; de ah el nmero de setenta y dos, que termin por simplificarse en setenta y dio nombre a la traduccin. La delegacin juda con los traductores llega a Alejandra con un ejem- plar de la Ley de entre los custodiados en el Templo de Jerusaln. Ptolo- Introduccin general meo II, rompiendo todo protocolo, los recibe de inmediato e invita a sus distinguidos huspedes a un banquete de siete das.

La descripcin de es- te banquete ocupa la mayor parte de este tratado escrito en forma de carta Siguiendo los modelos del gnero simposaco griego, el rey va interrogando a los sabios judos sobre las Escrituras hebreas y otros asun- tos de inters para su gobierno. Les hace preguntas y propone enigmas que los traductores resuelven a plena satisfaccin del soberano. A lo largo del simposio queda patente, por un lado, la superioridad de la sabidura juda y, por otro, la admiracin hacia el monarca egipcio por parte de los traduc- tores.

Todas las respuestas finalizan con un elogio a Ptolomeo como ideal de rey helenstico, justo, filntropo y amante de la sabidura. Los prrafos dedicados al acontecimiento de la traduccin son muy es- casos Despus del banquete, los ilustres huspedes son con- ducidos a una isla cercana que ms tarde se identificar con la isla de Fa- ros provistos de todo lo necesario para su sustento y trabajo.

En setenta y dos das completan la traduccin. A continuacin, es leda a la comunidad juda de Alejandra reunida en asamblea, que la acoge con entusiasmo y se compromete bajo juramento a no aadir ni quitar nada del texto traducido Fernndez Marcos Bajo este disfraz literario de la Carta de Aristeas se esconde un fondo de verdad. El ambiente cultural de la corte de los Ptolomeos y su conexin con la Biblioteca de Alejandra estn comprobados.

Adems, los estudios lingsticos y papirolgicos confirman que la lengua del Pentateuco grie- go procede de esa poca, la primera mitad del siglo III a.

El mvil prin- cipal de la traduccin estara en la iniciativa real, pero confluiran otras motivaciones, como la de la lucha por el prestigio cultural por parte de los judos. Es posible que en un segundo momento la traduccin sirviese tam- bin a las necesidades litrgicas y pedaggicas de la comunidad juda de Alejandra. El resultado final fue una obra literaria con valor propio, un monumento del judasmo helenstico, que suplant a la Biblia hebrea en la comunidad juda de la dispora egipcia.

Ms all de las profundas diferen- cias con la Biblia hebrea antes sealadas, la Septuaginta supuso la prime- ra interpretacin de la Ley juda, una nueva lectura con autonoma propia en la lengua de Homero, la lengua comn de entonces, que abri el acce- so a la Biblia a la mayora del mundo habitado.

Constituye una de las lti- mas actualizaciones de la Biblia hebrea y ciertamente representa la pro- mulgacin y apertura de esta Biblia a las naciones. Hasta aqu el relato de la traduccin del Pentateuco sobre la que esta- mos mejor informados.

Sigui despus la traduccin de los Profetas ante- riores y posteriores de la Biblia hebrea, y, por fin, la traduccin de los Es- Introduccin general critos, en un proceso que se prolong hasta los siglos I-II d.

Del lugar y fecha de estas traducciones apenas tenemos noticia, si exceptuamos el pr- logo del traductor del Eclesistico, que verti al griego en Egipto, en el ao a. Este autor es consciente de las diferencias que existen en- tre el original hebreo y la traduccin griega de la Biblia y de las dificulta- des inherentes a toda traduccin, porque no tienen la misma fuerza las co- sas dichas originalmente en hebreo cuando son traducidas a otra lengua.

Y no slo eso, sino que la misma Ley, las Profecas y los restantes libros son muy distintos en el original Prlogo del Eclesistico, Aparte de las diferencias de bulto que he sealado ms arriba, relativas al nmero de li- bros y sus ttulos, organizacin del material, suplementos en griego, etc.

Por ejemplo, en el captulo 49 del G- nesis, conocido como el testamento proftico o las bendiciones de Jacob, dicen los versos hebreos a propsito de Jos: Jos es un novillo, un novillo hacia la fuente.

A la fuente se encamina. Los arqueros le hostigan, los saeteros le atacan. En cambio, la traduccin griega dice as: Hijo cre- cido, Jos, hijo crecido, objeto de envidia, mi hijo ms joven, vulvete ha- cia m!

Al que hostigaban los conspiradores y atacaban los arqueros. Ms all de la traduccin del Pentateuco, en libros como Jeremas, Ezequiel, Job o Proverbios, las diferencias son an mayores. Puede consta- tarse que la comunidad juda no era ajena a estas diferencias entre la Biblia hebrea de Jerusaln y la Biblia griega de Alejandra, y que los problemas surgieron, por decirlo hiperblicamente, desde el da siguiente de la tra- duccin.

Por los fragmentos griegos de Qumrn y otros papiros precristia- nos sabemos que desde muy pronto hubo intentos de corregir el griego pa- ra mejorar la traduccin, adaptndola al texto hebreo en curso. El Papiro Fouad siglo I a. Los intentos de solucin a estas diferencias se abren camino en una do- ble direccin. Por un lado, est la corriente inspiracionista, representada por Filn de Alejandra, que equipara a los traductores con los profetas inspira- dos de la Biblia hebrea.

As, Dios habra hablado a Israel a travs de un do- ble cauce: a a travs de la Tor, transmitida segn se pensaba directa- mente por Dios a Moiss en el Sina, y b por medio de la traduccin griega de Alejandra, que tambin estara inspirada. Los traductores, como inspi- rados por la divinidad, profetizaban no unos una cosa y otros otra, sino to- Introduccin general 17 dos los mismos nombres y palabras como si un apuntador invisible le susu- rrase a cada uno al odo Filn, Vida de Moiss II,

BORIS ALTERMAN GAMBIT GUIDE PDF

Descargar Biblias en PDF

.

KEEP IT REAL WALTER UPDEGRAVE PDF

La Biblia Griega Septuaginta i

.

ARCHINTERIORS VOL 06 PDF

Santa Biblia

.

ASTM D3846 PDF

1. Origen de la Septuaginta.

.

Related Articles