BIOETICA Y DIGNIDAD DE LA PERSONA ROBERTO ANDORNO PDF

Zulkigore Roberto Andorno — Wikipedia, la enciclopedia libre Towards new human rights in the age of neuroscience and neurotechnology more. Such applications raise important challenges to human Neurolaw and Neuroethics Philosophy. It is argued that the the value of autonomous decision making is not strong enough in the context of HIV testing to justify the recognition of a Anti-theory is a broad name for a contemporary movement that is critical of theory as the proper approach to ethics, or at least of certain aspects or forms of ethical theorising. Presymptomatic Testing of Children for untington s Disease. Are they legal in nature or merely ethical?

Author:Tojajas Faegar
Country:Comoros
Language:English (Spanish)
Genre:Love
Published (Last):23 May 2005
Pages:41
PDF File Size:11.7 Mb
ePub File Size:16.37 Mb
ISBN:658-7-79043-992-4
Downloads:82335
Price:Free* [*Free Regsitration Required]
Uploader:Dok



El proyecto tecnocientfico escapaba al juicio crtico en tanto instrumento del progreso ilimitado en el que la humanidad se crea embarcada. Segn este esquema, propio del pensamiento iluminista, el desarrollo cientfico bastaba por s mismo para asegurar la instauracin de una sociedad armnica gracias a la aplicacin sistemtica de mtodos racionales en todos los campos. Luego del empleo de la bomba atmica en Hiroshima, y ms especialmente, desde hace una veintena de aos, con el comienzo de la denominada ingeniera humana human engineering , la actitud ante la ciencia y la tcnica se ha vuelto profundamente ambivalente: por un lado, sigue habiendo una suerte de confianza ingenua en los beneficios que ambas prometen; pero al mismo tiempo, hay un temor creciente ante los riesgos desmesurados que representan para la humanidad.

En este sentido, la intervencin en las clulas germinales gametos , con su potencialidad para modificar las caractersticas de la especie humana, es tal vez el ejemplo ms destacado. Hoy se constata que la ciencia se ha vuelto subrepticiamente tecnociencia, es decir, que se ha puesto al servicio de finalidades puramente operativas.

Los objetivos utilitarios inmediatos han ahogado, de algn 19 modo, la reflexin de los propios cientficos sobre el sentido ltimo de sus investigaciones. La teora es de ahora en ms inseparable de sus posibles aplicaciones, siendo estas ltimas las que la justifican a priori.

Tal como lo destaca un autor, ya no se plantea cual es la naturaleza o esencia de? Desde esta perspectiva, de tipo utilitario, el mundo natural cesa de pronto de ser visto como un reflejo de la armona del cosmos para volverse una suerte de cantera cuya nica funcin es la de producir utilidad. Lo que desde la noche de los tiempos era un objeto de contemplacin, pasa a ser un simple objeto de explotacin.

Este reduccionismo es una de las caractersticas de la concepcin cientfica moderna, que se mueve en el campo de lo cuantitativo, de la representacin formal. En efecto, el medio por excelencia de este tipo de representacin es la matemtica. Es por ello que el verdadero paradigma del pensamiento tecnocientfico es el objeto matemtico.

Y no debe dejar de observarse que el objeto matemtico es construido, no nos es dado como los objetos naturales. El objeto matemtico es el modelo o paradigma segn el cual la ciencia busca reconstruir la realidad natural, que deviene as, de algn modo, una multiplicidad matemtica2 En esta ptica, la naturaleza slo sirve para aportar bienes y servicios al pblico consumidor.

Ella debe entregar su energa escondida a instancias de la tcnica, que tiene como tarea el provocarla3. Con la nica diferencia de que, tal vez, Descartes no haba imaginado que esta empresa de conquista de la naturaleza poda algn da volverse contra el hombre mismo.

Cuando se llega a este punto, es decir, al hombre como objeto de dominio, resulta difcil precisar quin domina a quin y quin gana sobre quin. Esta sensa cin de vaco existencial ha sido bien expresada por un autor, a propsito de la experimentacin con embriones humanos: si el poder del hombre frente al embrin, en el umbral del embrin, no se detuviera, no hiciese una parada, sino que lo atravesase sin ms e invadiese aquel minsculo territorio como invade el resto de la realidad, se habra atravesado una lnea sin retorno, y ante el conocimiento no quedara ms que la extensin sin fin de la materia5.

Este cambio de perspectiva respecto de la naturaleza tiene orgenes intelectuales bien precisos. Se puede sealar a Condorcet y Bacon como dos de sus precursores. Entonces, el progreso cientfico aportara necesariamente el progreso moral. El Siglo de las Luces haba inaugurado la era en la que, por fin, el hombre dejara de oscilar entre el saber y la ignorancia6: cada siglo agregar nuevas luces al que lo ha precedido; y este progreso, que ya nada podr detener ni suspender, no tendr otros lmites que los de la duracin del universo7.

Condorcet llega incluso a prever la construccin, por medio de la ciencia, de una sociedad nueva en la que ya no existirn diferencias sociales, habiendo desaparecido las enfermedades y la ignorancia: nuestras esperanzas en el destino futuro de la especie humana pueden reducirse a estas tres cuestiones: la destruccin de la desigualdad entre las naciones; los progresos en la igualdad dentro de un mismo pueblo, y por fin, el perfeccionamiento real del hombre8.

Pero se tiene la impresin de que el progreso de que habla concierne a la humanidad globalmente considerada, y no tanto a los individuos concretos, que tienen un papel secundario9. En este sentido, y anticipndose a las medidas eugensicas modernas, seala que no cabe imponerse 6 Cfr.

Raison et politique, Hermann, Pars, , p. I, Pars, , p. Esta ley se extiende a la especie humana ibd, p. Por este motivo, se seala a Condorcet como el padre de la eugenesia republicana El mismo ideal de un intervencionismo creciente en la naturaleza se observa en Bacon, para quien la tcnica no se satisface con imitar a la naturaleza, quedando en un segundo plano, sino que busca superarla e incluso modificarla.

Despus de todo, no habra ninguna diferencia esencial entre lo natural y lo artificial. La idea segn la cual la nica tarea de la tcnica consistira en completar la naturaleza o en corregirla no sera ms que un vano prejuicio. Es este prejuicio el que, segn Bacon, ha vuelto los asuntos humanos tan desesperados. Por ello, los hombres debieran convencerse de este principio: que las cosas artificiales no difieren de las cosas naturales por la forma o la esencia, sino slo por su causa eficiente [ Si al principio la tcnica parece imitar a la naturaleza, es por una simple razn estratgica, para vencerla ms tarde, ya que slo se triunfa sobre la naturaleza imitndola En el esquema baconiano, la transformacin de la naturaleza por medio de la tcnica es la tarea ms elevada que puede imaginarse para el hombre.

Despus de comparar una serie de ambiciones humanas, concluye: pero que un hombre trabaje para restaurar y acrecentar el poder y el imperio del gnero humano sobre 10 Ibd. Sera difcil tomar mayor distancia respecto de la actitud clsica segn la cual hay un orden natural dentro del cual vive el hombre. Es verdad que la visin judeocristiana desacraliz el mundo material, estableciendo una diferencia marcada entre el mundo y Dios, y colocando al hombre en la cspide de la creacin.

Pero tambin es cierto que esta perspectiva continu comprendiendo la nocin de naturaleza en un sentido teleolgico, como una suerte de ley interna a los seres, y especialmente al hombre. A ste se le juzg capaz de conocer esta ley interna la ley natural por medio de su razn y de vivir en armona con ella. Pero el pensamiento tecnocientfico no reconoce ninguna ley natural, puesto que funciona con las dimensiones cuantitativas de la materia.

Es incapaz de ir ms all de lo puramente cuantitativo para descubrir la esencia de las cosas, su naturaleza en sentido aristotlico El proyecto racionalista de dominio de la natu" Novum Organum, Aforismo Tambin la define como el principio del movimiento primero de todo ser natural en el que reside por esencia Metafsica, V, 4, a.

El hombre deja de ser el administrador del mundo natural, para devenir su dueo absoluto. Todo cae bajo su poder, incluso su propia naturaleza, que es como su ltima tierra de conquista.

En efecto, desde que el hombre considera a las cosas slo desde la perspectiva del pensamiento tecnicista, todo lo lleva a creer que sus progresos sern ilimitados. Fuera de los obstculos estrictamente tcnicos, tiene la impresin de que nada puede impedirle avanzar En la perspectiva baconiana del progreso, la ciencia ya no busca conocer la realidad sino transformarla; o mejor dicho, conocerla para transformarla. Esta primaca de la tcnica sobre la ciencia posee, segn Hottois, tres caractersticas esenciales a No eticidad: la tcnica es considerada como algo absoluto, sin lmites ni barreras, exceptuadas la de orden puramente prctico que todava no se logran dominar.

La tcnica se vuelve as una actividad neutra, desprovista de toda valoracin. El imperativo tcnico podra enunciarse as: hay que hacer todo lo que es 18 Segn Bernard EDELMAN, el pensamiento tecnicista es un pensamiento de la utilidad y la fructificacin, que aparece como un modo de conocimiento tendencialmente dominante.

El ser de la tcnica amenaza as a cualquier otra visin de la Naturaleza y del Hombre, es decir, a cualquier conocimiento que tenga por objeto otra cosa que ella misma como tcnica. As, la tcnica se piensa desde el punto de vista de la tcnica y tiende a desacreditar a toda otra forma de pensamiento que no la considere desde esa perspectiva Sujet de droit et techno-science, Archives de philosophie du droit, t.

La actividad tcnica es de este modo pensada como el ejercicio de una libertad radical o nihilista. El ser es visto como un adversario de la dinmica tecnicista, que no puede dejar de avanzar. Todo lo que existe, animado o inanimado, humano o no humano, puede ser igualmente privado de su naturaleza propia y sometido a manipulacin.

Por ello, puede ponerse al servicio de cualquier poder sobre el hombre, porque no comprende la diferencia profunda que existe entre el ser-persona y el ser-cosa. De este modo, la tecnociencia es vista a menudo por el hombre contemporneo como una suerte de mquina incontrolable que nadie sabe manejar y que avanza de modo imprevisible.

En tales casos, el cientfico presenta al pblico la imagen de un aprendiz de brujo que, al mismo tiempo que est dotado de poderes casi sobrenaturales, corre el riesgo permanente de verse sumergido por los mismos poderes mgicos que l ha desencadenado Sera sin duda absurdo condenar el progreso tecnocientfico como si fuera intrnsecamente perverso.

Este progreso ofrece continuamente al hombre nuevos bie20 Cfr. Le dfi de la science et de la technologie aux cultures, Aubier-Unesco, Paris, , p. Por ello, puede afirmarse que el progreso, es decir, todo lo que contribuye al perfeccionamiento de la personalidad humana, es siempre positivo. El centro del problema consiste en distinguir el progreso verdadero del progreso aparente.

Hoy sabemos muy bien que no todo nuevo medio tcnico sirve forzosamente al desarrollo de la personalidad humana. La tarea, muy ardua, consiste en distinguir lo que personaliza al hombre de lo que lo despersonaliza, lo que le hace ms libre de lo que le hace ms esclavo, ya que sera igualmente ingenuo el tener por intrnsecamente malo todo nuevo desarrollo tecnocientfico como el creerlo forzosamente bueno.

La cuestin se complica por el hecho de que las biotecnologas ya no operan slo sobre el mundo exterior, sino sobre el hombre mismo.

Esto torna falaz toda comparacin con los progresos tecnolgicos de pocas precedentes y desvirta el argumento segn el cual, en definitiva, toda creacin humana puede ser bien o mal usada.

Es cierto que toda nueva tecnologa, ya sea en el campo de las comunicaciones, de la energa o del transporte, ha llevado a poner a disposicin de los hombres nuevos instrumentos, cuyo uso es ambiguo. Pero las invenciones de pocas precedentes dejaban siempre al hombre la posibilidad de aceptarlas o rechazarlas, en base a una eleccin libre y luego de hacer una valoracin razonable de sus efectos positivos y negativos.

En cambio, la ingeniera humana amenaza con actuar sobre esta misma capacidad de eleccin la libertad tout court a travs de la predeterminacin gentica de los individuos. Algunos de los desarrollos recientes de la biomedicina se ubican en un ni27 vel radicalmente distinto al de los desarrollos tcnicos precedentes, ya que amenazan, no con cambiar los instrumentos que usa el hombre, sino con cambiar al mismo usuario Se advierte entonces que el hombre actual est a punto de adquirir un poder inaudito sobre el hombre del maana; que se acerca cada vez ms a la apropiacin de su propia naturaleza para modelarla a su gusto, sin conocer realmente el impacto que esto tendr sobre la humanidad futura.

Por ello, todos reconocen hoy la necesidad de fijar lmites a ciertas experiencias biomdicas, a fin de proteger la identidad humana de una modificacin irreversible de sus caractersticas.

El problema se plantea cuando se quieren precisar las bases de estos lmites, que an deben fijarse: qu tica adoptar como fundamento de la biotica? Este interrogante se justifica porque las conclusiones a las que se llegue dependern totalmente de los principios de los que se parta.

Lo que est claro es que la biotica debe interrogarse acerca de sus fundamentos. De lo contrario, corre el riesgo de disolverse en un aglomerado difuso de ideas acomodadas a la moda o al gusto de cada uno Surge de esta forma la necesidad de determinar los fundamentos de la biotica; se habla en este sentido de la metabiotica. Len R.

Biology and Human Affairs, p. La vie en question, n. Una, que puede denominarse relativista o subjetivista sostiene que los principios ticos no son verdaderos o falsos, sino simple resultado del acuerdo o de la eleccin.

La otra corriente, objetivista, afirma en cambio, que es posible acceder, por medio de la razn, al conocimiento del bien, el cual es objetivo y trasciende a los individuos. Dentro del relativismo existen corrientes diversas, entre las cuales pueden sealarse el no cognitivismo, el neoutilitarismo y el neocontractualismo Las tres corrientes tienen como punto comn la exclusin de toda tentativa por trascender de la materialidad contingente de lo real; el bien no es verdaderamente conocido por la razn, sino slo construido por la voluntad o percibido por los sentimientos; no hay acciones intrnsecamente malas.

El no cognitivismo rechaza la capacidad de la razn humana para acceder a alguna verdad en materia moral. La eleccin tica no tiene nada que ver con la razn, ya que no es verificable empricamente.

Se parte de la negacin de toda posibilidad de trascender de lo puramente fenomnico. David Hume es uno de los principales inspiradores de esta corriente. Su pensamiento es, en efecto, de un escepticismo radical acerca de la capacidad cognoscitiva del hombre. Esto le conduce a atribuir al sentimiento y no a la razn el papel de determinar la bondad de las acciones humanas El neoutilitarismo se apoya sobre el criterio de la utilidad social.

Busca maximizar el placer y minimizar el dolor. El clculo coste-beneficio, traspuesto del plano individual al social, viene a constituir la regla moral vlida para todos. El neocontractualismo, por su parte, hace coincidir el bien moral con el acuerdo entre los sujetos: el bien es construido por medio de una decisin colectiva; no tiene una sustancia predeterminada, sino que posee un contenido variable.

DE QUANTITATE ANIMAE PDF

BIOETICA Y DIGNIDAD DE LA PERSONA ROBERTO ANDORNO PDF

The Universal Declaration of Human Rights itself was to large extent informed by the full discovery, during the Nuremberg trials, of the atrocities committed in the Nazi concentration camps. However, human rights theory has traditionally paid little attention to the problem of suffering as such, which has been usually regarded just as the implicit psychological underpinning of human rights violations, but not as a legally relevant concept in itself. It is only in the last few decades that greater awareness has developed about the need to take pain and suffering more seriously and explicitly into account in the implementation of every human rights policy. Modern societies are just beginning to realize that the moral duty to prevent human suffering must play a crucial role in the discussions about the form and content of human rights, and that the cornerstone of human rights must be a concern for human suffering. This chapter first argues that the whole human rights movement can be regarded as a social response to suffering; second, it claims that, although suffering is not the foundation of human rights, it is a factor that crucially contributes to their recognition; finally, it analyzes how three concrete forms of human suffering are addressed by human rights instruments: torture, starvation, and terminal illness. Ronald Green and Nathan Palpant eds.

DIVERSEY SMARTDOSE PDF

Bioetica y Dignidad de La Persona (Roberto Andorno)

There are many books in the world that can improve our knowledge. This book gives the reader new knowledge and experience. This online book is made in simple word. It makes the reader is easy to know the meaning of the contentof this book. There are so many people have been read this book. Every word in this online book is packed in easy word to make the readers are easy to read this book. The content of this book are easy to be understood.

TUKARAM MAHARAJ ABHANG PDF

Roberto Andorno

El proyecto tecnocientfico escapaba al juicio crtico en tanto instrumento del progreso ilimitado en el que la humanidad se crea embarcada. Segn este esquema, propio del pensamiento iluminista, el desarrollo cientfico bastaba por s mismo para asegurar la instauracin de una sociedad armnica gracias a la aplicacin sistemtica de mtodos racionales en todos los campos. Luego del empleo de la bomba atmica en Hiroshima, y ms especialmente, desde hace una veintena de aos, con el comienzo de la denominada ingeniera humana human engineering , la actitud ante la ciencia y la tcnica se ha vuelto profundamente ambivalente: por un lado, sigue habiendo una suerte de confianza ingenua en los beneficios que ambas prometen; pero al mismo tiempo, hay un temor creciente ante los riesgos desmesurados que representan para la humanidad. En este sentido, la intervencin en las clulas germinales gametos , con su potencialidad para modificar las caractersticas de la especie humana, es tal vez el ejemplo ms destacado.

Related Articles